La nueva normativa rompe el monopolio fáctico de la comercialización y busca aliviar las interminables filas en los surtidores. Bajo la estricta fiscalización de la ANH, las empresas privadas e industrias podrán importar diésel y gasolina para su propio consumo o comercialización.

LA PAZ — En una de las reformas estructurales más profundas y esperadas del año para dinamizar la matriz energética nacional, el presidente de la República, Rodrigo Paz, promulgó el Decreto Supremo 5644. La normativa tiene como objetivo prioritario reforzar y agilizar el abastecimiento de diésel oíl y gasolina en el mercado interno mediante la participación activa del sector privado, rompiendo con la exclusividad operativa absoluta que mantenía el Estado y aliviando la asfixia logística que arrastra el aparato productivo nacional.
El decreto entra en vigencia de manera inmediata mientras las principales capitales y rutas troncales del país intentan recuperarse del desfase de suministro provocado por semanas de conflictos viales, un escenario que mantenía a transportistas y sectores productivos realizando filas de hasta cinco horas en las estaciones de servicio.
Las claves del DS 5644: ¿Cómo operará el sector privado?
El Decreto Supremo 5644 no desliga al Estado de su rol de tutor energético, sino que establece una alianza estratégica público-privada de emergencia. El nuevo marco regulatorio define lineamientos claros para la importación y comercialización de los carburantes:
- Autorización de importación directa: Las empresas privadas, consorcios agroindustriales, empresas mineras y gremios del transporte pesado quedan plenamente facultados para importar de manera directa combustibles (diésel y gasolina) desde el exterior, ya sea para su consumo propio o para su posterior distribución comercial.
- Supervisión de la ANH: La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) asumirá el control milimétrico de la cadena. Ningún privado podrá internar combustible sin una certificación técnica de calidad previa, además de la debida fiscalización de los precios referenciales para evitar dinámicas de especulación desmedida en el mercado interno.
- Uso de la infraestructura estatal: Las empresas privadas autorizadas podrán coordinar con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) el uso de los ductos, plantas de almacenaje y logística estatal de recepción mediante el pago de tarifas de transporte (peajes energéticos), optimizando los recursos ya instalados en el país.
“Este decreto responde a una necesidad urgente de realismo económico. El Estado continuará importando y garantizando el combustible subvencionado para la población, pero abrimos la cancha para que el sector privado formal sume sus espaldas financieras y logísticas. No se trata de privatizar, se trata de garantizar que el diésel llegue a la siembra y a las industrias sin burocracia”, explicaron fuentes del gabinete económico en el Palacio Quemado.
Un bálsamo para la agroindustria y el transporte internacional
La promulgación del decreto fue recibida con optimismo moderado por las principales cúpulas empresariales del país, entre ellas la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), entidad que días atrás había exigido acciones ejecutivas firmes e inmediatas ante la parálisis productiva nacional.
Para los sectores que mueven el motor agroindustrial del norte integrado cruceño y los valles, el DS 5644 representa la oportunidad de asegurar sus cupos de diésel de cara a las campañas de cosecha y siembra estacionales, evitando depender exclusivamente de los cupos de racionamiento estatales que generaban cuellos de botella logísticos. Asimismo, los gremios de avicultores y exportadores —asfixiados por pérdidas millonarias en semanas pasadas— ven en esta apertura un mecanismo de previsibilidad para que sus cadenas de frío y camiones no vuelvan a quedar varados en las carreteras por falta de carburante.
El precio subvencionado se mantiene inalterable
Ante la ola de rumores y la susceptibilidad de los sectores sociales urbanos sobre un potencial incremento encubierto en el costo de la vida, las autoridades de la ANH y el Ministerio de Hidrocarburos salieron al paso para aclarar los alcances de la norma.
El Gobierno ratificó de forma categórica que el combustible subvencionado por el Estado continuará distribuyéndose con total normalidad en las estaciones de servicio públicas y privadas tradicionales a los precios fijos vigentes en el país. El esquema del DS 5644 funcionará de forma paralela, permitiendo que quienes tengan la capacidad económica de pagar un precio diferenciado por combustible importado por privados lo hagan, liberando los saldos del combustible subvencionado para el transporte público urbano, conductores particulares y sectores de menores ingresos.
Con la implementación de este decreto, Bolivia da un giro histórico hacia la flexibilización de su política de hidrocarburos, apostando por la libre iniciativa empresarial regulada como la llave tecnológica y comercial para extinguir de manera definitiva las filas de los surtidores en el inicio del segundo semestre del año.
