Las autoridades cubanas aprobaron en tiempo récord el mayor paquete de reformas económicas de los últimos 15 años, una serie de medidas que buscan enfrentar la crisis económica, energética y social que atraviesa la isla. El plan fue presentado por el presidente Miguel Díaz-Canel, respaldado por el Partido Comunista y ratificado por la Asamblea Nacional en apenas una semana.
Durante su intervención ante el Legislativo, Díaz-Canel reconoció la gravedad del momento que vive el país y defendió la necesidad de impulsar cambios estructurales.
“Cuba vive las horas más difíciles de este siglo y es tiempo de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado”, afirmó el mandatario.
ambios en el sistema monetario
Las reformas también pretenden corregir las distorsiones monetarias que enfrenta la isla, donde actualmente conviven dos monedas y varios tipos de cambio. Asimismo, el Gobierno analiza modificar el sistema de subsidios para dirigir la ayuda estatal únicamente a los sectores más vulnerables.
El primer ministro Manuel Marrero aseguró que estas medidas no representan un abandono del modelo socialista, sino una estrategia para preservarlo y adaptarlo a la nueva realidad económica del país.

Crisis interna y presión internacional
Las reformas llegan en medio de una compleja situación económica agravada por la escasez de combustible, los apagones y las dificultades en los servicios públicos. A ello se suma la presión de Estados Unidos, cuyas sanciones han afectado el abastecimiento energético y las operaciones de empresas internacionales en la isla.
El deterioro de las condiciones de vida también ha provocado protestas en distintas regiones del país, mientras el Gobierno apuesta por estas reformas como una vía para estabilizar la economía y enfrentar uno de los momentos más difíciles de las últimas décadas.
