Las llamadas “inyecciones para adelgazar” se han vuelto cada vez más populares entre personas que buscan perder peso rápidamente. Sin embargo, especialistas advierten que medicamentos como la semaglutida y la tirzepatida no deben utilizarse por cuenta propia y requieren evaluación y seguimiento médico.
El diabetólogo Daniel Zeballos explicó que antes de iniciar un tratamiento es necesario evaluar las condiciones particulares de cada persona. Entre otros aspectos, se deben considerar la estatura, el índice de masa corporal, el porcentaje de grasa corporal y visceral, además de indicadores relacionados con el riesgo metabólico y cardiovascular.
El especialista también alertó sobre los posibles efectos secundarios. Entre los más frecuentes se encuentran las náuseas, mareos, diarrea y estreñimiento. En casos de uso inadecuado, pueden presentarse complicaciones más graves, como pancreatitis aguda o colecistitis, que incluso podrían requerir atención hospitalaria.
Otro motivo de preocupación es la venta de estos productos a través de redes sociales y grupos de WhatsApp. Zeballos recomendó verificar la procedencia de los medicamentos, su ingreso legal al país y las condiciones en las que fueron almacenados antes de utilizarlos.
El especialista insistió en que las personas no deben utilizar dosis recomendadas por amigos, conocidos o vendedores sin formación médica. El tratamiento debe ser individualizado y acompañado por cambios en la alimentación y actividad física.
La advertencia cobra relevancia ante el crecimiento de la popularidad de estos medicamentos en redes sociales, donde experiencias personales pueden generar la impresión de que se trata de soluciones rápidas para bajar de peso. Expertos recuerdan que estos tratamientos tienen indicaciones médicas específicas y no son apropiados para todas las personas.
