El Observatorio San Calixto reportó que el movimiento telúrico ocurrió a más de 200 kilómetros de profundidad. Debido a estas características técnicas, el evento fue catalogado como un sismo intermedio y no dejó daños materiales ni personales.

POTOSÍ — La tierra volvió a moverse en el sudoeste de Bolivia. El Observatorio San Calixto (OSC), entidad oficial de referencia sismológica en el país, informó que la noche de este jueves 2 de julio de 2026 se registró un evento sísmico de magnitud 4.1 en la escala de Richter en el departamento de Potosí. El movimiento telúrico se suscitó exactamente a las 21:17:29 (hora local), encendiendo las alertas preventivas de los sistemas de monitoreo geológico nacionales.
De acuerdo con el reporte técnico preliminar emitido por los especialistas del observatorio, el epicentro del sismo fue localizado geográficamente en la provincia Daniel Campos, una región caracterizada por su actividad tectónica profunda vinculada a la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana.
Un evento clasificado como sismo intermedio
Una de las particularidades de este movimiento telúrico fue su rango de penetración en la corteza terrestre. El Observatorio San Calixto detalló que el sismo registró una profundidad de 201,9 kilómetros.
¿Qué significa esto? Por superar el umbral de los 70 kilómetros de profundidad pero mantenerse por encima de los 300, el evento fue técnicamente clasificado en los manuales de sismología como un sismo intermedio.
Este factor de profundidad resulta determinante para la seguridad de las poblaciones civiles aledañas. Al originarse tan abajo en la litosfera, las ondas sísmicas tienden a disiparse y atenuarse de manera significativa antes de alcanzar la superficie. Como consecuencia directa, la energía liberada se percibe de forma muy leve o incluso pasa desapercibida para los habitantes de las comunidades rurales y centros urbanos potosinos.
Sin reportes de daños ni afectaciones materiales
Tras el reporte del Observatorio San Calixto, las unidades de Gestión de Riesgos y los brazos operativos de Defensa Civil de la Gobernación de Potosí activaron los protocolos de verificación e inspección rutinaria en las localidades cercanas al epicentro en la provincia Daniel Campos.
Las autoridades departamentales confirmaron que, debido precisamente al carácter intermedio de la profundidad del fenómeno, no se registraron llamadas de emergencia, daños estructurales en viviendas o infraestructuras camineras, ni personas heridas.
El sudoeste de Bolivia es una zona de monitoreo constante por parte de los sismólogos, ya que los sismos de características intermedias y profundas son recurrentes en los departamentos de Potosí, Oruro y la región fronteriza con Chile y Argentina. Los expertos recordaron a la población civil que este tipo de eventos forman parte de la dinámica geológica natural del territorio y llamaron a mantener la calma, recordando que el monitoreo del Observatorio San Calixto se mantiene activo las 24 horas del día.
