El presidente ejecutivo de la estatal vial, Ernesto Farfán, advierte que la quema de llantas, el uso de dinamita y el varado de transporte pesado causaron destrozos severos en la Red Vial Fundamental. Vías de Cochabamba, Santa Cruz y Oruro requerirán reconstrucción urgente.

LA PAZ — El impacto de las semanas de conflicto social y bloqueos de caminos en Bolivia ha dejado una profunda y costosa huella en la infraestructura del país. El presidente ejecutivo de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), Ernesto Farfán, presentó un informe técnico preliminar que cuantifica los graves daños materiales provocados a la Red Vial Fundamental (RVF), revelando que el costo de reparación de las carreteras afectadas supera los 90 millones de bolivianos.
A esta millonaria cifra se le suma una pérdida adicional y paralela por concepto de peajes no percibidos a través de la estatal Vías Bolivia, debido a que las principales estaciones de cobro del eje troncal permanecieron inactivas y cercadas por los manifestantes durante el periodo de las movilizaciones.
Radiografía del daño a la infraestructura: Fuego, escombros y dinamita
De acuerdo con el reporte detallado por la máxima autoridad vial, las principales afectaciones no son superficiales, sino que comprometen la estructura misma de las capas asfálticas, puentes y obras de drenaje complementarias. Los equipos de ingeniería de la ABC identificaron tres factores principales de destrucción en las rutas:
- Degradación térmica por fogatas: La quema constante de llantas, plásticos y troncos sobre la plataforma asfáltica destruyó las propiedades aglutinantes del betún, provocando deformaciones, baches profundos y el desprendimiento de la carpeta de rodadura en tramos críticos.
- Uso de explosivos y desprendimientos: En zonas topográficamente complejas, como el tramo Oruro–Cochabamba (especialmente en la región de Sayari), el uso de cachorros de dinamita por parte de los manifestantes provocó rajaduras en los taludes y caídas de rocas de gran tonelaje que impactaron directamente contra la capa de rodamiento.
- Fatiga de asfalto por peso estático: El estacionamiento forzado e ininterrumpido de cientos de camiones cisternas y vehículos de transporte pesado de gran tonelaje provocó hundimientos estructurales en las bermas y plataformas que no están diseñadas para soportar cargas estáticas prolongadas durante semanas.
“Lamentamos profundamente que los bienes del Estado, que pertenecen a todos los bolivianos y se construyen con el dinero de nuestros impuestos, hayan sido objeto de este nivel de vandalismo. Hablamos de más de 90 millones de bolivianos que ahora deberemos destinar a la reconstrucción y mantenimiento de emergencia, en lugar de invertirlos en la construcción de nuevas autopistas”, manifestó Farfán en conferencia de prensa.
Pérdidas en peajes: El estrangulamiento de los fondos de mantenimiento
El informe de la ABC también encendió las alarmas sobre la sostenibilidad financiera de los programas de conservación vial. La paralización del tráfico vehicular interrumpió el flujo de recaudación de la entidad Vías Bolivia, encargada del cobro de peajes.
Estas pérdidas adicionales, que aún se encuentran en proceso de conciliación final por departamentos, restan liquidez directa a los fondos de mantenimiento rutinario. Históricamente, la recaudación diaria en el eje central del país sustenta los contratos con las microempresas viales que realizan el bacheo, la limpieza de derrumbes y la señalización, por lo que el hueco financiero proyecta un riesgo colateral para la seguridad de las carreteras de cara a la segunda mitad del año.
Los tramos más afectados por la inactividad operativa y los destrozos estructurales se concentran en el eje troncal del país: las rutas que conectan a Santa Cruz con los valles cochabambinos, la carretera nueva al Trópico, y los accesos principales a la meseta altiplánica desde Oruro hacia la sede de Gobierno.
Plan de contingencia y procesos legales contra los responsables
Ante la gravedad del escenario, Ernesto Farfán anunció la activación de un plan de contingencia y bacheo de emergencia a cargo de las empresas de conservación vial asociadas a la ABC. El objetivo inmediato es restablecer las condiciones mínimas de seguridad y transitabilidad en las rutas, priorizando los sectores donde el asfalto quedó prácticamente calcinado o cubierto de escombros de gran tamaño.
Finalmente, el presidente ejecutivo de la estatal carretera confirmó que el departamento jurídico de la ABC está centralizando las actas de inspección técnica e informes fotográficos para sumarse formalmente a las acciones legales e iniciar querellas civiles y penales contra las dirigencias de los sectores movilizados. La estatal buscará el resarcimiento de los daños materiales bajo la figura de destrucción de bienes del Estado, argumentando que quienes promovieron la destrucción de la infraestructura pública deben asumir la responsabilidad económica y legal de sus actos.
