El sector avícola nacional llega al límite tras más de un mes de asfixia logística. ADA anuncia procesos judiciales por atentados contra la salud pública y la soberanía alimentaria, mientras el precio del pollo desborda la economía familiar.

COCHABAMBA / SANTA CRUZ — Lo que inició como una alerta sectorial ha escalado oficialmente a la peor crisis financiera en la historia de la seguridad alimentaria boliviana. En un pronunciamiento conjunto de urgencia, la Asociación de Avicultores (ADA) y las federaciones de productores pecuarios del país informaron que las pérdidas económicas acumuladas debido a las cinco semanas de bloqueo nacional de carreteras han alcanzado la alarmante cifra de 1.000 millones de bolivianos (aproximadamente 144 millones de dólares).
Ante la magnitud del desastre, que ha provocado el quiebre de cientos de unidades productivas y la muerte de millones de aves, el sector privado anunció un histórico cambio de estrategia: el inicio inmediato de acciones legales y querellas penales contra los principales dirigentes y promotores de las movilizaciones que mantienen intransitable el eje troncal del país.
La cuantificación del desastre: Cifras de un colapso sistémico
El informe técnico presentado por los líderes avícolas desglosa un escenario de pérdidas que destruye de manera directa el capital de operación y la cadena de valor de la proteína más accesible de la canasta familiar:
- Pérdida globalizada: Los Bs 1.000 millones de déficit engloban la muerte biológica de pollos de engorde en granjas, la pérdida total de cargamentos perecederos en las carreteras, el encarecimiento logístico de los puentes aéreos y la destrucción de la cadena de provisión de huevo.
- Mortalidad en galpones: Se estima que más de 4 millones de aves han muerto por inanición y desnutrición en los departamentos de Cochabamba y Santa Cruz debido a que los camiones con maíz, sorgo y harina de soja no pudieron sortear los más de 40 puntos de bloqueo vigentes en el país.
- Quiebre de pequeños productores: Al menos el 45% de los pequeños y medianos avicultores de la región de los valles ha vaciado sus galpones de forma definitiva al carecer de liquidez para refinanciar sus deudas con la banca y los proveedores de insumos.
Ofensiva jurídica: Demandas penales por “atentado contra la salud pública”
A diferencia de conflictos pasados donde el empresariado limitaba sus acciones a emitir comunicados institucionales y exhortar al diálogo, la gravedad de la presente coyuntura ha forzado la vía judicial. Los equipos jurídicos de las asociaciones avícolas formalizaron la presentación de demandas ante el Ministerio Público de las capitales de departamento.
Las acciones legales van dirigidas contra los miembros de la plana mayor de la Central Obrera Boliviana (COB) y de los comités de bloqueo regionales. Los delitos tipificados en las querellas incluyen:
- Atentados contra la seguridad de los servicios públicos y el libre tránsito.
- Sabotaje económico y atentado contra la soberanía alimentaria del Estado.
- Delitos contra la salud pública, debido al desabastecimiento provocado de alimentos esenciales en hospitales, centros de acogida y mercados populares de las ciudades de La Paz, El Alto y Oruro.
“No podemos seguir tolerando que el derecho a la protesta de unos cuantos grupos políticos destruya el sustento de miles de familias trabajadoras y mate de hambre al pueblo. Estos bloqueos ya no son pacíficos, son criminales. Vamos a exigir que la ley caiga con todo su peso sobre los autores materiales e intelectuales de este estrangulamiento económico”, aseveró el portavoz legal del sector pecuario.
El impacto en los mercados urbanos y el fracaso de los paliativos
La consecuencia directa de las cinco semanas de asfixia logística se vive a diario en los principales mercados de abasto del occidente boliviano. En los departamentos de La Paz y Oruro, el abastecimiento de carne de pollo ha caído a niveles críticos (menos del 20% del flujo regular).
Esta alarmante escasez ha provocado que el precio del kilo de pollo en mercados minoristas rompa barreras históricas, cotizándose entre los 24 y 26 bolivianos, golpeando con dureza el presupuesto de los hogares de menores ingresos. Si bien el Viceministerio de Defensa del Consumidor y la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) intentaron mitigar la especulación mediante la venta controlada y el racionamiento a Bs 17,50 en ferias estatales, las interminables filas y la baja oferta han demostrado que la medida gubernamental es largamente insuficiente para cubrir la demanda real de las urbes.
Proyección de desabastecimiento para el segundo semestre
El panorama que dibuja el sector avícola para los próximos meses es sombrío. Los productores advierten a la opinión pública que el problema no terminará el día en que se levanten los bloqueos.
Debido a que el ciclo biológico del pollo requiere de al menos 40 a 45 días de engorde, y a que actualmente los galpones de reproducción se encuentran vacíos por la falta de ingreso de “pollitos bebé”, Bolivia enfrentará un vacío productivo estructural durante los próximos tres a cuatro meses. Los analistas prevén que la oferta de carne de pollo y huevo será intermitente y costosa durante todo el segundo semestre de la gestión, lo que repercutirá directamente en los índices de inflación alimentaria del país.
El gremio de avicultores cerró su manifiesto exigiendo al Ministerio de Gobierno y a la Policía Boliviana el uso inmediato de la fuerza pública para liberar de forma definitiva e incondicional las carreteras, advirtiendo que la inacción estatal está convirtiendo al Ejecutivo en cómplice directo de la destrucción del aparato alimentario nacional.
