El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, advirtió que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) “se devoró dos presidentes” en los primeros meses del gobierno de Rodrigo Paz, en referencia a las salidas de Yussef Akly y Claudia Cronenbold de la estatal petrolera en un corto periodo de tiempo.
Al momento de anunciar su renuncia, Cronenbold explicó que encontró una empresa en un estado “más deteriorado de lo previsto”, describiéndola como una “arquitectura perniciosa colmada de candados” que “requiere de una reingeniería legal y administrativa de largo aliento para desmantelar de forma segura los complejos obstáculos burocráticos heredados”.

Frente a este panorama, Ríos sostuvo que la petrolera necesita una “cirugía mayor” a través de una ley que permita una reestructuración integral, advirtiendo que, de mantenerse su actual funcionamiento, “se devorará al presidente y al país”. En ese sentido, señaló que el sector hidrocarburífero atraviesa una coyuntura crítica y calificó a YPFB como “una bomba de tiempo”, por lo que considera necesario alcanzar consensos políticos para redefinir su rol y reducir su tamaño operativo.
El exministro también propuso que la estatal concentre sus funciones en áreas estratégicas como la importación, almacenamiento, transporte de combustibles y producción de gas, mientras que otras unidades podrían reestructurarse o abrirse a participación privada bajo un nuevo marco legal. “Esta empresa no puede seguir como está, es una bomba de tiempo y necesita cirugía mayor, que haya un consenso entre los principales actores políticos y el Parlamento. Y que entre alguien a hacer lo que hay que hacer: mantenerla con algunas unidades de trabajo y luego hay que cerrar varias unidades”, expresó.

Estas declaraciones se dan en un contexto marcado por reportes de escasez de diésel y largas filas en surtidores a nivel nacional. Ríos atribuyó esta situación a gestiones pasadas, señalando que el Movimiento Al Socialismo dejó a la empresa en un estado “deteriorado” y al sector energético en condiciones “deplorables”.
