El expresidente de Bolivia, Carlos Mesa, evocó este jueves la presidencia de Hernán Siles Zuazo en un contexto de alta conflictividad social y crisis económica, en medio del actual pulso entre el gobierno de Rodrigo Paz y la Central Obrera Boliviana, que alista un ultimátum con demandas como el incremento salarial.
A través de sus redes sociales, Mesa recordó que Siles Zuazo asumió el poder en 1982 en un escenario complejo, marcado por tensiones internas, falta de mayoría parlamentaria y una fuerte oposición sindical. Según el exmandatario, el líder histórico llegó al gobierno consciente de las limitaciones estructurales que enfrentaría, en un país golpeado por una profunda crisis económica.

“Hernán Siles acepta a regañadientes ser elegido con base en su triunfo electoral de 1980. Sabe que gobernará sin mayoría. Pero el país está ansioso y cansado de esperar. La crisis voraz lo espera”, señaló Mesa, destacando además que su gestión comenzó con conflictos dentro de su propia coalición y con la COB en contra.
En ese marco, el exmandatario planteó que, aunque los contextos históricos son distintos y separados por más de cuatro décadas, existen similitudes en cuanto al rol de la conflictividad social y la presión del movimiento obrero como factores determinantes en la gobernabilidad.

Actualmente, la COB mantiene una postura firme frente al Ejecutivo y exige la atención de su pliego petitorio, que incluye el incremento salarial, en un escenario económico que muestra señales de tensión. Mientras tanto, el Gobierno ha planteado instalar mesas técnicas de diálogo que incluyan al sector privado para abordar temas estructurales relacionados al empleo.
En paralelo, la dirigencia cobista prepara un cabildo nacional para el 1 de mayo, donde se prevé definir medidas de presión y dar un ultimátum al Gobierno, dejando en manos de sus bases el rumbo que tomará el conflicto en los próximos días.
